Revista de creación artística y literaria

1 de octubre de 2008

ROGER FERRER


REGALOS QUE LLENAN EL CORAZÓN



«Regale cosas que llenen el corazón de los suyos.» Eso era precisamente lo que necesitaba, pensó con ironía Juan Barjuán. Éste y otros cárteles similares con increíbles descuentos y recordatorios de las fiestas navideñas, incitaban desde los largos escaparates del centro comercial. «Galerías Felicidad le propone increíbles ofertas que no puede dejar pasar.» Según anunciaba la publicidad del gran almacén, ése era el único lugar del mundo donde se podía encontrar cualquier cosa.
De camino hacia su nueva casa, Juan Barjuán pasó ante un escaparate donde se exponían televisores grandes como su carrito de la compra; luego, en el siguiente aparador, se exhibían maniquíes en provocativas poses. Por la tardía hora de ese atardecer de invierno, debía de faltar poco para que cerraran. La temperatura bajaba cada vez más; el frío se le colaba por los agujeros del gorro de lana y del gabán viejo. ¿Y lo calentito que estaría dentro de Galerías Felicidad?
En una de las esquinas del gran almacén se ubicaba el sector de la alimentación con su correspondiente restaurante. Hasta Juan flotó el apetitoso aroma de cafés, pan caliente, pastas. Era tan tarde... ¿Cuánto debía llevar sin comer? Se le hizo la boca agua. Tal vez lograría engañar al hambre persuadiéndose de que también se comía por la vista y el olfato.
La última de las secciones expuestas en el largo aparador estaba especializada en el mobiliario del hogar; Juan observó detenidamente los cómodos colchones. «Ideados para aquellas personas que no se conforman con poco», leyó.
Dejó el centro comercial; cruzó la calle y se dirigió a su nueva casa, la sucursal de una caja de ahorros. Colocó sobre las baldosas su colchón formado por unos cuantos periódicos viejos, se tapó con dos mantas mugrientas y se dispuso a dormir. Él sí que necesitaba un regalo que le llenara el corazón. Y la barriga.

29 de septiembre de 2008

JESÚS FERNÁNDEZ


THIS CLOAK FULL OF MISERY AND MUD

Tú que piensas esto o lo otro
Tú que tienes un precioso sombrero
Tú que hueles las seminales auras de
Jóvenes poetas sexys
A ti nunca te ha cubierto
Este abrigo lleno de miseria y barro.
Tú, que nunca marcharás con los
Doce apóstoles de la santa codicia
Tú que tienes un pantalón para cada día de la semana
Tú que nunca has odiado a la humanidad
Tú que piensas que el amor es algo sencillo
Nunca has sido cubierto por
Este abrigo de miseria y barro.
Tú que ni sabes el precio de un beso
Tú que ondeas la cruz y la moneda
Ni hambriento ni sediento
Tú con dientes blancos como la leche
Tú que nunca has tenido un arma
Nunca te ha cubierto
Esta abrigo de miseria y barro
Asi que no leas versos venenosos ni revistas para adultos
Mantén tu sexo inmaculado
Vosotros que nunca pensabais en la Muerte
Que nunca visitasteis un hospital
Vosotros que pensabais que el amor era algo sencillo
A vosotros nunca os cubrió
Este abrigo de miseria y barro.

26 de septiembre de 2008

JENNIFER THORNDIKE




POLVO



“Será que la necedad parió conmigo la necedad de lo que hoy resulta necio la necedad de asumir al enemigo la necedad de vivir sin tener precio” “El necio” – Silvio Rodríguez


Me di cuenta de que algo había cambiado en ti porque ese día caminé descalza desde la puerta de la casa hasta el sillón y sentí las plantas de mis pies ásperas. Me senté, y al levantarlas, noté que estaban grises. Nunca habías dejado que se acumulara ni la más delgada película de polvo en mis muebles, en mis adornos y menos en mi piso de parquet. Entonces sentí un escalofrío. Seguro habías decidido ignorar aquellas imposiciones patriarcales que te obligué a aprender y cumplir a cambio de un plato de comida y una cama caliente: limpiar, cocinar, hacer la compra, lavar la ropa, no tocar mis libros, no prender el televisor a menos que fuera para ver programas que no te hicieran razonar demasiado, pedir permiso para salir, hablar, pensar, callarte cuando hablo, callarte si no te hablo, salir acompañada, llegar a la hora exacta, arrodillarte como una perra y abrir las piernas cada vez que yo lo quisiera. Así me querías porque no tenías a nadie y tu necesidad era más grande que tu orgullo, ¿verdad? Siempre fue así, no lo dudo.

El día que te encontré, llevaba una fotografía de ella cuando era joven. Ella. Dicen que me parezco a ella, que heredé sus ojos. Y sus ojos me miraron desde esa fotografía que me sirvió de referente. Tenía que hallarla entre esas caras renegridas, esos cuerpos famélicos, esos pies sucios. Entonces te vi, fumabas con desesperación. Pasta, seguro. Seguro tenías hambre. Al verme estacionar el auto a tu lado, sonreíste con esa misma expresión adolorida que ella presentaba en esa foto que en ese momento arrugué entre mis manos. Además tenías las mejillas hundidas y esas piernas largas como postes de luz que me hicieron recordar todas las veces que ella se iba a trabajar vestida con minifalda y tacones y llevaba una maleta. Yo me reía a carcajadas porque sabía que no regresaría en varios días. Así era ella, no aceptaba tratos de una noche. Mínimo cinco días, mi amor, y estoy en dos horas donde quieras. Cuán feliz era yo en esos momentos, tan feliz como cuando bajé del auto, te tomé por la muñeca y te prometí todo cuanto pude prometer para que vinieras conmigo. Y en ese restaurante al que te llevé, atragantándote con un arroz chaufa, aceptaste para no volver a ese callejón que olía a mierda y para tener lo que nunca habías tenido, pero no para que yo hiciera contigo lo que no pude hacer con ella. ¿Por qué, qué he hecho mal?, preguntabas cada que terminabas sangrando, o tan cansada que no podías ni abrir los ojos. Porque ella también lo hizo conmigo y peor, peor… mejor huérfana, mejor huérfana, mejor huérfana, repetía como un mantra y luego te daba una bofetada en la boca para callarte y reírme a carcajadas cuando tus labios se teñían de rojo. Qué estúpida eras, qué tonta.
Pero sé que has cambiado, sé que algo tramas y te admiro porque yo hace tiempo hice lo mismo. ¿Y por qué conmigo? La venganza no era contra mí, preguntaste cuando te lo conté. Ella se largó cuando se dio cuenta que algo había cambiado en mí, se fue con la maleta, con los tacones, con la minifalda, cinco días, cinco nada más, cinco días y todo terminaría o comenzaría, pero no, no. Qué estúpida eres, qué tonta, me dijo y cerró la puerta sonriendo y tú te callas y cumples con tu papel, hija de puta, ¡no me vuelvas a preguntar por de ella! Ese día me miraste por primera vez con odio y probablemente, despertaste del letargo. Ahora te temo porque sé que me harás pagar por cada golpe, por cada marca, por cada violación, por cada plato lavado, por cada botón que has cosido, por cada noche que te la pasaste despierta por miedo a amanecer muerta. Mejor huérfana, dirás y yo sonreiré. Entonces no me voy, te espero, linda, te espero tanto como te quiero y como te admiro. Te espero fumando y con los pies sucios, tal y como te encontré.

24 de septiembre de 2008

ZULMA ZUBILLAGA




PALABRA EN LA PENUMBRA


“De lámpara a lámpara, de día a muerte,
con plegarias de raíces que se desprenden...”

Enrique Molina



de no saber en cuánto polvo o fuego

se desprende el alma

así tendida o desatada en brazos finos

como leve en aleteos

- palabra dividida en la penumbra -

resisto este silencio

de buscar hollar sentir

la carne tan ajena separada

en pozos de algo o alguien que levita

encima de la luz

o bajo de ella

cuando alarga ofrece su perfume

el tiempo

o quiebra el cuello de la muerte

como un rito:

no nací en la mecedora del amor

pero tus ojos tan helados

vientos perfumaron el vientre

que se apaga o muere en agua seca

del nacer apenas en un pujo

porque si camino en

salves de inocencia

o pruebas de la sal en perdigones tristes

en huesos que resisten

a pesar de todo

oh celo del regazo en oro de lo oscuro –

vaya en contrición

la pena que desnuda

el centro de lo suave

en esta carne invicta rota

en espejismos

echada para el lado de lo oscuro

cerrada para el lado de lo simple

entre ángeles cansados

y poesía

22 de septiembre de 2008

TERESA RUBIRA


SOBRE PIEL DE MUJER

Sobre piel de mujer escriben los silencios.

Sobre piel de mujer siembran los campos
donde trillada mies se hace sendero
de espigas derramadas.

Sobre piel de mujer, paren las rosas
en espinado abrazo.

Sobre piel de mujer , el universo,
llanto mar de gaviota que reclina
su vuelo regresada.

Sobre piel de mujer, cruces sin clavos,
un río grande, ahogado de palabras.
Arrebatados besos, traiciones escondidas
con marcas
y marcadas.

Pero sólo...

sobre piel de mujer, crecen las hojas
de múltiple y serena enredadera
alzada
hasta llenar los vacíos y las nadas .

Incunable de páginas doradas
como manos abiertas,
donde brotan cuajados los renglones
de venosa tinta amapolada.

Sobre piel de mujer enamorada,
tanto fuego de amar, en la manera,
tanta locura suelta, tanto abrazo,
tanta piel de manos tan envuelta.

Sobre piel de mujer, altivo techo
de trabajo y jornada,
arado pie desnudo, mano azada
escarbando negruras,
sudores de barbecho,
o por lejanas cuencas , rescatando miradas.

Sobre piel de mujer verduga de penumbras,
vestidora de ausencias,
infinitas paciencias,
iluminadas noches enveladas.

Enternecidos sueños
y hermosas alboradas...

Sobre piel de mujer, completa, amanecida,
se hizo blanca la paz , y sus montañas,
de cumbres sin medida,
Sobre piel de mujer, sobre piel de mujer ... ¡rueda la vida!.

16 de septiembre de 2008

ARADHEL


LAS HOJAS CAEN DORADAS...

Caen las hojas doradas,
rendidas al tiempo,
caen suavemente
sin perturbar el aire,
sin un lamento.
Cubren la tierra aterida,
ocultando su desnudez,
prestando al bosque un abrigo,
protegiéndole del frío invierno...
Caen las palabras en oídos atentos,
susurrando en el silencio,
caen suavemente,
a veces un leve suspiro,
una vibración en el tiempo.
Cubren el alma aterida,
ocultando su desnudez,
prestando un calido abrigo,
protegiéndole de su desconcierto...

Texto e imagen: ARADHEL

www.nubaredicion.blogspot.com

9 de septiembre de 2008

AITOR MARIN CORRECHER


AYER, MAÑANA, AHORA.

Ahora que la distancia
son centímetros y segundos,
y que han sido años y calles,
nos buscamos las miradas entre haces de luz.
Y filtrados por los cristales del olvido
tus ojos me arañan el pecho,
me zarandean el alma
que tuve en algún tiempo viejo,
de horas que pasaban como trenes
de plomo y madrugada.
Y es lejano
el vaho resacoso de nuestras bocas,
el olor a incendio
en el verano de nuestras pieles,
tan desconocidas ya,
que no se rozan y arden sábanas,
que no se humedecen y resbalan
una en otra
en ritual.


Mis ojos registran los tuyos
y en un rincón,
el más negro y profundo
de tu abismal pupila,
me encuentro abrazando el recuerdo
vaporoso de tu cuerpo.
Me hablas con voz de hielo
y la luz quemada de tu rostro
tirita y desaparece
junto a mi adiós de ceniza.

28 de agosto de 2008

JOSÉ ANTONIO BANDA

MUNDO EN UNA SÍLABA

----------------------------------A Briseida

Es tu rostro grano de arena inmenso,
tu voz, río después de la cascada,
en tus ojos se distingue el brillo de las hojas,
los círculos concéntricos del jardín inquieto.

Tu dedo índice señala lo que no es visible
--------------a los ojos que son nuestros ojos,
vives inmersa en la sonrisa del viento
que pasa por nuestros cabellos.

Tú me otorgas al abrir los ojos palabras líquidas,
la partida del castillo de habitaciones horadadas
al campo de oleaje interminable.

La perfección del mundo es una sílaba
-------------------------que sólo tú conoces.

----------------------------------Alcorcón, España, 2007

11 de agosto de 2008

CARLOS G. BURGOS

ODA A MI ‘…………….’

Caja negra de mis otras vidas.
Fuente inagotable de avatares.
Azote brillante de mi retina,
rienda de mis pulgares.

Por ti no moriría.
Pero he muerto en mil lugares.
Tras tu puerta,
soy quien yo querría,
un héroe de alma ‘errante’.

Luz celeste en mi agonía.
Eres pórtico de Antares.
Fuente de mis desvelos.
Forja y martillo de deidades.

Sólo en tu penumbra,
Consigo burlar a la muerte
al reencarnarme de la mía
en otra de tantas suertes.

Y caigo en la más impía,
cuando tengo que apagarte.
El yelmo se torna ‘bacía’,
pica en escoba sin estandarte.

PLAY STATION

Texto: Carlos G. Burgos

4 de agosto de 2008

JULIETA VIÑAS ARJONA

PROPÓSITO DE VIDA
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Me he propuesto jugar a la vida de pueblo.
Comprar naranjas al señor de la esquina
-este juego sólo es factible en mi barrio,
un ex-pueblo-
rastrear el sosiego en las callejuelas lindantes
a la iglesia, y encontrar algún perro dormitando
en el empedrado;
contemplarlo,
sin sentir premura por llegar a ningún sitio,
sin pretender destilar el tiempo.

Después quisiera que vengas donde estoy
con la única pista que pudiera sugerirte
la luz del día,
sin otros mensajes que no sean certezas,
la de saber tomar el camino hacia mi casa
y luego dejar caer tu mano
sobre mi puerta.


Texto: Julieta Viñas Arjona

29 de julio de 2008

ALBERTO SANTANA GUTIÉRREZ

POST-IT

Se ha roto el último paraguas. He comprado las cebollas que me pediste y he vuelto a casa. He recogido la notita escondida debajo de la alfombra, he preparado alguna de esas salsas que tanto te gustan para el arroz, mientras cantaba aquello de Naked in the kitchen... La caldera no va. He tenido que ducharme con cacitos de agua fría otra vez. Tenía el cuerpo empapado y pensaba que vendrías a buscarme. No s. Me hubiera apetecido tomar un té en el sofá y estrenar las tazas que compramos en Marruecos. Contigo, quiero decir.

En fin. Te he escrito esta nota para decirte que hay un paraguas negro con franjas azules en la repisa de arriba. Que ya pagué enero y febrero, y que he dejado el adelanto de marzo en la mesita del salón. Quédate las tazas. Sabes que odio las despedidas.

Imagen y texto: Alberto Santana
www.elclubdondelospoetasviven.blogspot.com

21 de julio de 2008

JOSÉ ESTEBAN RICO SOGORB

“Gritan los borrachos por los rincones del viejo bar...suena un rayado disco de Janis Joplin...los yonquis se extasian en el baño y ellas se pintan por penúltima vez...corre el alcohol por las venas: AUTODESTRUCCION” (José E.Rico)


ODIO EL ALCOHOL

Acabaré -quizás si, quizás no-
por aborrecer el alcohol
que nos envenena las noches.

Posiblemente, porque sentí a la Cólera
encender iras y odios
en las frías noches de invierno.

O porque -¿recuerdas?-
corrímos enfurecidos
por los desolados callejones.

Recuerda que entramos
en casa airadamente,
cerrando puertas a patadas.

Aún guardo muy bien
aquellas frases tuyas tan fuertes,
resonando como golpes
sacudiendo mi orgullo
hasta desnudarlo.

Aquel queso blanco
que estrellaste con rabia
contra el cuadro del pasillo
que terminó roto en el cubo de la basura.

Recuerdo el abismo
que se abrió en nuestra cama
divindiéndonos como límite
para sentirnos tan distantes
cuando incluso nos rozábamos las piernas

Regresé a las orillas del precipicio
tras sentir como un simple colchón
me separó de ti.

Todo comenzó una noche...
...hace años...con el alcohol.

...Creo que, acabaré odiándolo...

15 de julio de 2008

CARLOS ALMIRA

EL OMBLIGO



Adán hizo una lista con todas las cosas que deseaba. Llamó a Dios, se colocó donde Él pudiera verle bien, y le mostró el ombligo.

Él se ruborizó y, en un primer arrebato, le arrancó una costilla.





Texto: Carlos Almira

Imágen: Fresco de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina, La creación

6 de julio de 2008

JAVIER VENTURA MULLOR


Oxígeno


el aire me sobra
y sin quererlo
aprendo a respirar

ahora es cuando
quiero que aparezcas
y te desnudes
sin quitarte la ropa
y que me vistas
quitándome la ropa

te haces la despistada
cuando te pido
que limes las aristas
de mis sueños
y un poquito de
lava de tus labios,
antídoto,
para curar mi sed

Texto e imagen: Javier Ventura Mullor
http://www.anticasitodo.blogspot.com

29 de junio de 2008

JOSÉ MARÍA BARREDO


VORÁGINE

La vorágine absurda de la calle,
el estruendo de una moto que no cede
su soberbia y el eco inapelable
de voces que taladran las ventanas.
También un grito que es ladrido
en la mañana rota por el dique
que desborda, que arroja un tráfico
implacable, sin horas que lo frenen,
o el vaivén de una masa irregular,
sombras que se mecen en el brazo
de un compás, siempre dibujo inacabado
cuando la brújula perfila un solo rumbo,
que gira, espiral de la vorágine.
Todos ellos roedores del silencio.
El mundo se desplaza y no lo hará
sin ti, sin ninguno de nosotros,
los émbolos, pistones, las bujías
que alientan el motor de cuatro tiempos,
rueda sin fin, circunferencia de furor,
interminable laberinto
donde labra la vorágine absurda de la calle.

27 de junio de 2008

DIONISIO BLASCO

DOS MIRADAS

Tan solo éramos dos miradas que se buscaban sin descanso. Tan solo eso, hasta que se encontraron de cerca y no pudieron evitarse.
Aun con los ojos cerrados y la mente en reposo, aparecíamos el uno en el otro.
Aun con los ojos vendados y la mente en blanco, sabíamos cuando estábamos el uno delante del otro.
Pero aquel 31 de octubre y que todos los santos nos perdonen, acabamos durmiendo abrazados como se merece.
Ya sé, siempre escribo en primera persona como si lo viviera, como si lo sintiera, como si yo fuese parte de aquella olimpiada de besos improvisada, como si yo quisiera hacerme participe de que yo fui el que junto a ella llegamos al olimpo de los dioses entre sudor y lagrimas.
Dos miradas que se aprendieron de memoria hace tiempo, pero nunca, jamás, se imaginaban con un final tan feliz y en teoría eterno.
En tercera persona seria absurdo describir como cayeron los zapatos al suelo.
Ese par de pares que precedían el fin de algo y el comienzo del milagro.
En tercera persona, el problema es que esa tercera persona no estuvo allí.
No podía haber visto nada y menos sentido nada. Tan solo lo que uno de los dos contase por la mañana y espero y deseo que no fuera asi.
Llego un momento en el que se hizo la oscuridad
y en que aquellos cuerpos, todavía vestidos,
se acariciaban con la atención y delicadeza
del que pretende aprender a leer en braille.
Supongo que pasarían horas asi.
Llenas de palabras al oído y con respiraciones impropias del ser humano. Es curioso.
Tan extraños y a la vez tan conocidos.
Tan impacientes y a la vez tan efusivos
que ninguno de los dos quería separarse
para ir a buscar un preservativo.
Esa tercera persona nos lo podía haber traído.
Y nos podía haber tapado...
cuando nos quedamos dormidos.
Y nos podía haber servido el desayuno.
Y nos podía haber limpiado la habitación.
Y muchas mas cosas.
Pero como ya digo, hay cositas en esta vida
que cuando uno directamente las cuenta...
...Huelen mucho mejor.

dionisioblasco.blogspot.com

15 de junio de 2008

MARIO MELÉNDEZ



Armando Roa Vial (Santiago, 1966)


SÓTANO
De tanto jugar con el lenguaje
olvidé cerrar la puerta de la palabra sótano
y la noche se desbarrancó escaleras abajo
entre paredes que se ajaban en silencio
y estertores de relojes
y baúles polvorientos
y un vago tumulto de pensamientos muertos.
Todo se volvió subterráneo
hasta perder sus raíces en medio de la oscuridad.
Y entonces sentí que algo se despeñaba
en la profundidad devoradora de mi boca
hasta convertirse en forma sombría,
en opresión de tierra
y en proximidad de huesos.
(De “El hombre de papel y otros poemas”)


TEXTO: Selección de un poema del libro de Mario Meléndez "Tábanos"(antología de 13 poetas chilenos)
Ilustración: "La batalla azul" de Leo Lobos

11 de junio de 2008

JAVIER IGLESIAS PLAZA


Sombras y Niebla


El primer poema que escribo en meses
porque anduve demasiado ocupado desmoronándome.
El cursor me interroga
y no tengo otro silencio que contestarle:
empieza a hacer diez años de casi todo…


Shadows & Fog:
“Hace un momento estaba tan calentito en la cama
y ahora, de repente, formo parte de un plan”;
el microscopio de aumentos infinitos
chilla su incapacidad para mostrarnos
la médula de las tinieblas.


Recuerdo de pronto un día que no viví,
el de mi nacimiento,
llorica pedazo de carne morada,
cuando perdí mi capote de libertad
de albedrío
de garras como agujas hipodérmicas,
porque la sangre quiso seguir sus instintos.


Y ahora escribo esto pegado al teclado,
como un adicto a su estado de carencia,
antes de volver a mis normópatas estudios:
eterno kafkiano opositor al Ministerio del Sombrero Gris
del Compromiso.

www. tannhauser.blogia.com

8 de junio de 2008

PATRICIA NÚÑEZ



Una cadena de alientos
se enreda en la mesa,
eeeeeeeeetránsitos deshojados
eeeeeeeeeque habitan llenos
eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeede ladrillos y letras.

e
e
e

1 de junio de 2008

ISABEL SERRANO CASTRO


Empapado en un sudor pestilente

desde la habitación del hotel

vuelvo de un abismo sin sombras

noche en tierra

agria travesía encantada

la misma pátina espesa

que engendró el sueño

toca dormir aquí, no hay otra,

mañana...

...guardo las cosa en una malla apretada,

en el muelle

se amontonan cadáveres de peces

de todos los tamaños,

algunos aletean desesperados

llenos de dudas, quizás,

en todos ellos, como en mí,

late un mismo instinto de conservación,

el caso es que tenían una técnica distinta

carente de belleza.


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