EL OMBLIGO
Adán hizo una lista con todas las cosas que deseaba. Llamó a Dios, se colocó donde Él pudiera verle bien, y le mostró el ombligo.
Él se ruborizó y, en un primer arrebato, le arrancó una costilla.

Texto: Carlos Almira
Imágen: Fresco de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina, La creación
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