
DÍAS DE LLUVIA
Pues claro que me acuerdo
de aquellos días que pasábamos juntos.
Tú ambicionabas ser juez o fiscal,
ahora no lo recuerdo,
me esperabas a la salida del trabajo
mirando el escaparate de una tienda de regalos.
Ese día estaba lloviendo y se te rizó el pelo,
yo te abracé porque tenías frío,
y a ti se te escapó un beso.
Luego trascurrieron los encuentros,
en aquel piso diminuto de la calle Fleming,
recuerdo con claridad la humedad de nuestra piel,
el olor a incienso, la levedad de tu cuerpo,
el hueco que formaban tus huesos.
Después me enfadé
porque te fuiste con otro más joven y más bueno.
Por eso, ayer,
cuando íbamos caminando por el pueblo
tu cogida de la mano de otro novio,
y me preguntaste si me acuerdo
de nuestros encuentros, yo te respondí:
––“La verdad, es que ya no me acuerdo”––
ni de la humedad, ni de la levedad, ni del hueco.
Texto: Javier Pérez-Ayala
Imagen: Lluvia
2 comentarios:
Evocador.
Felicidades.
Buenísimo , me ha encantado .
Ester Fenoll
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